MENTIRA
MENTIRAS
Qué buena fuiste conmigo.
Yo lo merecía porque te amaba y
te lo hacía vivir.
Te acompañaba en tus traiciones al
sentido común.
Te acogía tras alguna de tus
aventuras de aquellas noches de aquelarre
que me hacías olvidar con tus encantos.
Te cuidé en la negrura de aquel presente
por entonces aplastado por fantasmas
que yo solo adivinaba.
Te di mi amor sin pedir el tuyo, pues
la vida que me daba tu presencia era
mi recompensa más dulce.
Te creí sabiendo que tus mentiras eran
mi desayuno y mi cena.
Te crei cuando en mi cumpleaños llegaste
tarde, con la falda arrugada y la culpa en la
mirada.
Te disculpé aquel insulto directo a mi
alma por cobardía.
Escùchame,
ahora que lo pienso,
no fuiste buena conmigo.
Fuiste una enfermedad que
me produjo amnesia transitoria.
Despertar así, ya sin tus engaños
me hace feliz.
(Mentira. Cuánto te echo de menos, traidora)

Comentarios
Publicar un comentario